¿Y SI REALMENTE TE ROBAN LUZ?


Creo que quién más quien menos en alguna ocasión, ante una factura inusualmente alta, ha pensado que algún sinvergüenza se le había enganchado para robarle luz.
Aunque yo estaba entonces muy seguro de que en nuestro país esto es complicado que pase, lo que hoy te cuento ocurrió de verdad. Fue hace más o menos un año, en una vivienda de una calle cualquiera de una ciudad y las facturas de entonces llegaron a ser escandalosas.

 

Un buen día, mi amigo Juan Carlos me llamó y me pidió que hiciese algo por un conocido suyo al que su inquilino le estaba amenazando con abandonar el piso si no investigaba las altas facturas de electricidad que pagaba. Tengo que reconocer que de entrada no me creí la teoría del robo, aunque al ver los importes tuve que admitir que, aunque desconocía los hábitos, había un consumo significativo.

Bueno, pues me moví para hacer las verificaciones oportunas, estudiar su gasto en los últimos doce meses, revisar la instalación y concluir que a simple vista no había nada excepcional. Eso fue lo que le transmití. Le ofrecí montar un analizador de redes y dejarlo registrando datos unos días a ver si sacábamos algo más en claro, pero ambos coincidimos en pensar que en la casa había unas rutinas que provocaban ese consumo algo elevado y que todo se resolvería cambiando unos cuantos hábitos.

 

Pasaron varios meses y, según nos acercábamos al verano, el amigo de Juan Carlos me volvió a contactar. En esta ocasión efectivamente había un patrón alarmante que llamaba la atención: Las facturas habían ido subiendo mes tras mes hasta alcanzar casi el doble de lo que pagaba cuando me llamó por primera vez. Eso no era nada normal, no había tantos aparatos en la vivienda como para consumir tal cantidad de electricidad.

Acudí con la certeza de que tenía que encontrar algún motivo y nos pusimos a revisar desde el kilómetro cero (el contador) hasta la última de las conexiones cuando algo ocurrió: estando nosotros allí, el multímetro empezó a marcar consumos altos… ¡justo cuando teníamos desconectados los automáticos del cuadro de la vivienda!

Y ¿qué pasaba si quitábamos los fusibles del contador?

¡Pues pasó que el aparato de aire acondicionado del bar de abajo se paró!
Tal y como lo estás leyendo.

 

No pude evitar la tentación de entrar para tomarme un café y averiguar cosas, en plan Sherlock Holmes. Y hablando con el camarero me enteré de que lo habían reformado por completo hacía un año. El edificio era muy antiguo y en el falso techo que tuvieron que desmontar durante las obras encontraron de todo, ¡hasta las acometidas de agua y de luz de las viviendas de la finca! Blanco y en botella…

 

Tengo conocidos en la compañía eléctrica de mi zona y llamé… para enterarme de que ellos no podían implicarse: el presunto robo se estaba produciendo más allá del contador de la luz, punto frontera a partir del cual no les robas a ellos sino al propietario de la instalación. Y sólo por eso no iban a intervenir. Insistí un poco, pero se enrocó en que ese no era problema suyo: le estaban robando luz a un particular, no a la Distribuidora. Nada que hacer por su parte.

Aunque me confirmó que estas situaciones eran más usuales de lo que yo pensaba y me sugirió redactar un informe y que el propietario de la vivienda acudiese a la policía a denunciar, indicando de quién sospechaba. ¡No veas qué marrón! Además, me avisó de que el tema iba a llevar tiempo, porque llegaría a un juzgado que designaría a un perito a revisar, para hacer un nuevo informe, solicitar un permiso para entrar y hacer una inspección… Mientras el del bar seguiría consumiendo luz a costa de otros y el inquilino se acabaría largando.
¡Ganas nos dieron de meterle más voltaje a través de su propia trampa y fundirle todo lo que tuviese conectado!

 

Puede que otros casos como este se resuelvan como pasó aquí: la policía que se pasa y pregunta, el infractor que primero lo niega, luego se asusta y acaba cerrando un acuerdo extrajudicial para resarcir el daño económico que ha provocado. Esto fue lo que ocurrió entonces, que a mí me sirvió para no ser tan escéptico la próxima vez que me salgan con este tipo de situaciones.

6 comentarios en “¿Y SI REALMENTE TE ROBAN LUZ?

  1. Efectivamente, esto es más usual de lo que creemos, hay mucho sinvergüenza y hay que tener cuidado con las Derivaciones Individuales que pasan por locales privados.

    También tengo que decir que lo normal es lo contrario, revisar instalaciones y que haya ningún problema, solo un consumo elevado y unos precios desorbitados, pero para eso estamos nosotros, para abaratar la factura de nuestros clientes.

    • Es verdad, José Antonio. No es cuestión de ser alarmistas. Pero no hay que dar nada por sentado y cuando la explicación de un consumo alto es difícil a lo mejor hay que pensar en otras posibilidades.

  2. ¿Confirmásteis que el problema era que el del bar estaba robando energía a propósito? Porque tampoco descartaría que el chapuzas que hiciera la reforma conectara el aire acondicionado al primer cable que pilló…

    • Hola Nacho. No te puedo decir. Al final creo que lo importante es que se resolvió.

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