Se da una circunstancia curiosa, cuando menos, en las viviendas que se compran para alquilar.
Que por cierto, cada vez hay más de estas. Hemos extendido la idea de que poner el dinero que ahorres en propiedades es lo mejor, y constantemente nos llegan por aquí compradores que vienen a invertir pero que no se van a quedar.
Pero a lo que iba, que me disperso…
Pues que me encuentro que, en muchos casos, se están eliminando en las viviendas de la costa los espacios que estaban destinados a poner tumbonas y sombrillas, solariums y terrazas y se están llenando de paneles solares.
Son casas, muchas de ellas con varias décadas, que se han comprado únicamente como negocio. El propietario no la va a disfrutar, y si ocasionalmente lo hace fuera de temporada, no le importará un poco de incomodidad a cambio del dinero que le gana
Porque está estudiado que el cliente cada vez menos se queda en la casa alquilada a tomar el sol. Por el contrario, se disfruta de su piscina y como lugar donde dormir o cocinar algo rápido.
El cliente viene a moverse y a consumir. Consumir sol, mojitos y electricidad
Y el propietario quiere evitar a toda costa que la factura de la luz de los aires acondicionados le hunda el beneficio.
¿Qué te parece el tema?
¿Conoces tú casos como el que te cuento?